sábado, novembro 04, 2006

Notas sobre a exposição "Recuerdos de Estudiantina"


Apesar de já ter terminado, pareceu-me pertinente não deixar cair no esquecimento esta inicitiva.
Ficam, por isso, os dados sobre esta tão importante mostra histórica do fenómeno tunante da vizinha Espanha:


Entre los días Días 30 de septiembre a 14 de octubre de 2006 (con el siguiente Horario: de 19 a 21 horas) y siendo la Inauguración el día 30 de septiembre (entre las 19,30 y las 22,30 horas) tendrá lugar en la Sala de Exposiciones CajaSur-Reyes Católicos (C/ Reyes Católicos, 6. Pleno centro de la ciudad para los no iniciados) de Córdoba la Exposición "Recuerdos de Estudiantina", organizada por la Tuna de la Facultad de Medicina de la Universidad de Córdoba. La Exposición, cuya realización se enmarca en el conjunto de los actos preparados para celebrar el 25 aniversario de la refundación de la Tuna Galena Cordobesa, tiene el siguiente diseño que paso a copiaros por si tuviérais interés en su lectura:

DISEÑO EXPOSICIÓN RECUERDOS DE ESTUDIANTINA

PAREDES

SALA A (VIDA ESTUDIANTIL E HISTORIA GENERAL DE LA TUNA)

PARED 1 (VIDA ESTUDIANTIL):

1. “A Guerrilla council of war in a spanish posado.- The picture in the royal collection” (Joseph Nash), 1828.
2. “Cabrera estudiante”, s.a, s.f (mediados siglo XIX).
3. “Etudiants de la tuna.- Dessin de Gustave Doré”. Le Tour du Monde 1870.
4. “Etudiants de la tuna donnant une sérénade.- Dessin de Gustave Doré”. Le Tour du Monde 1870.
5. “Laboremus” (cuadro de Nicolás Mejía). Almanaque de La Ilustración Española y Americana 1881.
6. “Costumbres de antaño.- Fiestas y ceremonias para la toma del grado de doctor en la Universidad de Salamanca” (A. Soler). La Ilustración Ibérica 1885.
7. “Los estudiantes de antaño” (García y Ramos). Blanco y Negro 1893.

PAREDES 2 Y 3 (CORRER LA TUNA):

1. “Estudiantina”, boceto de E. García (sin fecha, alrededor de 1890).
2. “Estudiantina”, A. Gisbert (sin fecha, alrededor de 1886).

PAREDES 4, 5, 6, 7 Y 8 (CLASES DE ESTUDIANTINAS 1850-1936):

Pared 4 (definición general tipos de estudiantina):

1. “Madrid.- El carnaval en Madrid”. La Ilustración Española y Americana 1870.
2. “El carnaval – Ayer” (Durand). La Ilustración Española y Americana 1871.

Pared 5 (Estudiantinas universitarias general): Permisos, programas, tarjetas, bonos pan... Estudiantina Torre del Oro de Sevilla de finales del s. XIX.

1. Documentación Estudiantina Torre del Oro de Sevilla:
· Programa de la actuación de la Estudiantina en el Teatro Zorrilla el domingo 25 de junio de 1893
· Permiso del Ayuntamiento de Sevilla para que la Estudiantina salga las noches de carnaval a dar serenatas siempre que no se turbe con desorden alguno el reposo del vecindario. Firmado por el Alcalde el día 12 de febrero de 1893.
2. Documentación Estudiantina Torre del Oro de Sevilla:
· Besa las manos con repertorio completo del año 1896.
· Programa del concierto ofrecido en honor de la prensa sevillana por la Estudiantina y el Orfeón Sevillano en el Salón Capellanes el día 23 de diciembre de 1892.
· Programa del concierto ofrecido por la Estudiantina en el Teatro Eslava el día 17 de agosto de 1891.
3. Documentación Estudiantina Torre del Oro de Sevilla:
· Programa del concierto ofrecido por la Estudiantina en el Teatro Conde Duque el día 1 de junio de 1893.
· Dos recibos de la suscripción para las víctimas de África y Santander organizada por El Noticiero Sevillano, fechados los días 11 y 12 de noviembre de 1893.
· Tarjeta de visita de la Estudiantina.
· Vale por media hogaza de pan del año 1895.

Pared 6 (Estudiantinas Universitarias-Exposiciones Universales):

1. “Diversas escenas del viaje de la Estudiantina Española”. La Ilustración Española y Americana 1878.
2. “Serenata en la Plaza de la Ópera, el 7 del actual”. La Ilustración Española y Americana 1878.
3. “París.- La Estudiantina Española tocando aires nacionales en el jardín de las Tullerías, el 6 del actual”. La Ilustración Española y Americana 1878.

Pared 7 (Estudiantinas Orquestas Profesionales):

1. Cartel anunciador de la actuación de la “Estudiantina Fígaro” en el Booth´s Theatre de New York el 3 de febrero de 1880.
2. Partitura “La Giralda (Recuerdo de Sevilla)” Marcha Paso Doble ejecutada por La Estudiantina Española Fígaro”, de E. López Juarranz. Ediciones Mousques Montevideo, sf (segunda mitad s. XIX).
3. “La Estudiantina Española de Valparaíso (de una fotografía remitida por don Francisco Griño)”. La Ilustración Artística 1891.

Pared 8 (Estudiantinas Comparsas de Carnaval):

1. “La Estudiantina Práxedes” (Mecachis). Blanco y Negro 1897.
2. “La Lira de Oro” (Xaudaró). Blanco y Negro 1900.
3. “En Espagne.- L´Estudiantina murcienne quedant dans les rues de Madrid pour les inondés (Dessin de M. Vierge, d´aprés le croquis de notre correspondant)”. 1879.

PARED 9 (GENERAL ESTUDIANTINAS 1850-1936, textos I y II):

Texto I:

1. “D. Ildefonso Zabaleta / D. Joaquín de Catañeda. Presidente y Vicepresidente de la Estudiantina Española en París”. La Ilustración Española y Americana 1878.
2. “París.- Paseo de la Estudiantina Española por los boulebares.- (Croquis de nuestro corresponsal en París, D. J. Mesa)”. La Ilustración Española y Americana 1878.

Texto II:

1. “Estudiantina”, Emil Waldteufel (siglo XIX).
2. “La Estudiantina Pasa”, Ildefonso Alier Editor (hacia 1920).
3. “Polka de L´Estudiantina sur Le Voyage de Suzette opérette en 3 actes, de León Vasseur”, Choudes Fils Editeur, París, sf (s. XIX).
4. “La Tuna de Alcalá, zarzuela en dos actos, libro de Luis Teledor y Francisco de la Cruz, música de José Ribas y Marcos Redondo”, Ildefonso Alier Editor, Madrid, sf (1927-28).
5. “La Ventera de Alcalá” (“canción del estudiante”), partitura para orquesta, s.f. (hacia 1930).

PARED 10 (GENERAL ESTUDIANTINAS 1850-1936 texto III / TUNAS SEU):

General Estudiantinas 1850-1936 texto III:

1. “Carnaval en Madrid” (J. Llovera). 1879.
2. “Le carnaval a Séville.- Une sérénade dans les rues”. Le Monde illustré 1884.
3. “Roma.- La Via della Pilotta en los días de carnaval” (Estudio por Ferrant). La Ilustración Española y Americana 1894.
4. “El Carnaval en las calles” (Méndez Bringa). Blanco y Negro 1897.
5. “Una broma picante” (Emilio Sala). Blanco y Negro 1902.
6. “La Estudiantina Portuguesa” (Lozano Sidro). Blanco y Negro 1924.
7. “Cinematógrafo de la semana. Estudiantinas” (Sileno). Blanco y Negro 1924.
8. “Una escena de la fiesta callejera en el Madrid del siglo XIX (cuadro de Lucas)”. Blanco y Negro 1932.
9. “El Carnaval de este año” (Sileno). Blanco y Negro 1932.
10. “Spanish students al Madrid collecting money for sufferers from the floods”. The Illustrated London News 1891.
11. “Madrid. El segundo día de carnaval. Curso de estudiantinas y comparsas”. ABC 3 de marzo de 1908.

Tunas SEU:

1. Singles tuna. Se incluye el primer vinilo publicado de tuna ( “Cuando los tunos pasan”, de la Estudiantina de Madrid, Philips 1958).
2. Publicidad coñac soberano años 50.
3. “Clavelitos” y “When (ven)”, Colección Claro de Luna nº 29 y 89, 1959.
4. “Estudiantina Portuguesa” (de “La hechicera en palacio”), ed. Música del sur, s.f. (hacia 1950).
5. “Cancionero La Tuna”, ediciones Bistagne nº. 31, 1962.
6. Cancionero “La Tuna”, ediciones Bistagne nº. 219, 1967.

SALA B (CÓRDOBA)

PARED 1 ( CÓRDOBA 1852-1936):

1. Panel de fotos de Tunas y Estudiantinas cordobesas.
2. “Granada.- La Real Sociedad Filarmónica Cordobesa que ha dado dos conciertos en el Palacio de Carlos V (Alambra) con motivo de las fiestas del Hábeas (De fotografía de Señán y González, de Granada). La Ilustración Artística 1904.
3. “La Acción de España en Marruecos (visita del Real Centro Filarmónico a Marruecos). Mundo Gráfico 1928.
4. “La Estudiantina Madrileña en su visita a Córdoba”. Blanco y Negro 1924.

PARED 2 (CÓRDOBA 1852-1936 / TUNA SEU CÓRDOBA):

1. “Fiesta de la Cultura. El Concurso de Estudiantinas”. Diario de Córdoba del 25 de febrero de 1914.
2. “El Real Centro Filarmónico Eduardo Lucena de Córdoba”. El Heraldo de Antequera, número extraordinario agosto 1915.
3. Fotos Tuna del SEU de Córdoba, LP y 4 singles del año 1961.
4. Tres singles Rondalla Parroquial de San Lorenzo del año 1963.

PARED 3 (TUNAS Y ESTUDIANTINAS CORDOBESAS):

1. Becas (con foto) de las Tunas y Estudiantinas cordobesas
2. Discos, cintas y cds.
3. Material diverso de las Tunas y Estudiantinas cordobesas.

PARED 4 (TUNA DE MEDICINA DE CÓRDOBA):

1. Precedentes: Fotos Tunas de Medicina 1974 y Diploma de la Medalla de Plata de la Cruz Roja del año 1980.
2. Tuna de Medicina 1981: Beca enmarcada, carteles de los certámenes organizados por la tuna (provincial del 84 y nacional de Medicina del 98), fotografías y recortes de prensa de su trayectoria. Vitrina de trofeos.

MESAS EXPOSITORAS

SALA A

MESA 1: Pliegos de cordel y teatro

1. “Lletra nova consolatoria, exortatoria y laudatoria dels señors estudiants, composta per un de ells, tres días antes de ferse frare”. Estampa dels Hereus de Joan Jolis, Barcelona. S.f. (primera mitad siglo XIX).
2. “Los once amores nuevos que tuvo un estudiante en Salamanca”. Madrid, sucesores de Hernando. S.f. (primera mitad siglo XIX).
3. “El quien vive!! Ó el duende. Pieza en un acto”. Imprenta de Llorens, Barcelona. S.f. (primera mitad siglo XIX).
4. “Los estudiants de Cervera, quadro de costums, en dos actes y en vers. Lletra de D. Serafí Pitarra”. Imprenta de Jaime Jepús, Barcelona 1871.
5. “Lo estudiant magich ó l´ánima del senyor Libori”. Por José Lluch calle de la Librería, Barcelona, 1846.
6. “Auto de Repelón”, Juan del Encina, s.l, s.f., (siglo XVIII).
7. “Saynete Nuevo el caudal del estudiante”. 1790.
8. “La Estudiantina ó el diablo de Salamanca, comedia en tres actos y dos cuadros, original y en verso, por don Pedro Calvo Asensio y don Juan de la Rosa González”, Imprenta á cargo de C. González: calle del Rubio, Madrid, 1851.
9. “El Estudiante Endiablado, ópera cómica en un acto y en verso con motivo del cuento de Espronceda El Estudiante de Salamanca, letra de Rafael Ginard de la Rosa y Ángel de Laguardia, música del maestro A. Vidal y Llimona. Estrenada con extraordinario éxito en el Teatro Martín el 30 de septiembre de 1895”, Imprenta de la Propiedad Intelectual, Madrid, 1895.
10. “El Estudiante de Alcalá, zarzuela en un acto y en verso original de Manuel Cuartero, música del maestro Apolinar Brull, estrenada en el Teatro Martín el 24 de septiembre de 1887”, Enrique Arregui Editor, Madrid, 1887.

MESA 2: Láminas, objetos y libros

1. “La Estudiantina” (Pedrero). Nuevo Mundo 1899.
2. “Estudiantina” (Miret). Blanco y Negro 1919.
3. “Cromo publicidad Sastrería Francesa de Félix y Compañía”, sf (finales s. XIX)
4. “Cromo publicidad Chocolates Amatller”, sf (alrededor 1930).
5. “Postal tunos”, sf (1900 a 1920)
6. “Muñecos tuno” (uno de alrededor de 1945, otro de los 50, y otro Kinito).
7. “Jarra tuna”, 1962.
8. “Cancionero del SEU” (años 50).
9. “La Tuna éxitos inolvidables para guitarra”, ed. Música del sur nº. 14, 1973.
10. “La Tuna de Alcalá” (patitura para orquesta), I: Alier editor (hacia 1930).
11. “La Flor del Pazo” (partitura para orquesta), I. Alier editor (hacia 1930).
12. Libros Vida estudiantil e historia de las Universidades (en la siguiente relación se citan sólo algunos a modo de ejemplo):
· J. García Mercadal: Estudiantes, sopistas y pícaros . Col. Austral, Ed. Espasa-Calpe Argentina, Buenos Aires, 1954.
· Fermín Sacristán: Estudianterías . Tip. de la Revista de Archivos, Madrid 1910.
· Joan Amadés: Els estudiants . Imprenta Pulcra, Barcelona 1974.
· Manuel Rubio Borrás: Motines y algaradas de estudiantes en las universidades de Barcelona y Cervera, y curiosas noticias acerca de la vida escolar. Casa editorial Estudio, Barcelona 1914.
· Joaquín Montaner: El Estudiante de Vich. Tipografía Occitania. Barcelona 1929.
· AAVV: Tradiciones en la Antigua Universidad. Estudiantes, matraquistas y tunos. Cátedra Arzobispo Loazes de la Universidad de Alicante. Alicante 2004.
· Eduardo Aunós Pérez: El libro del mal estudiante. Ediciones Helios, Madrid 1919.

MESA 3: libros de Tuna (en la siguiente relación se citan sólo algunos a modo de ejemplo)

1. Emilio de la Cruz Aguilar. Libro del buen tunar. 1ª edición 1967. Imnasa, Madrid.
2. Emilio de la Cruz Aguilar: Chronicas de la tuna . Colección Marginalia, Ed. Civitas, Madrid 1986.
3. Emilio de la Cruz Aguilar: Chronicas tunantescas segundas . Colección Marginalia, Ed. Civitas, Madrid 1993.
4. Emilio de la Cruz Aguilar: La tuna . Ed. Complutense, Madrid 1996.
5. Jaume Perdigó Estbanell: La tuna pasa ... . Ed. Propia, Barcelona 1996.
6. Germán Cid: Libro de trovadores de este siglo. Imprime Universidad Autónoma de Madrid, Ed. Tuna de Magisterio de Segovia, Segovia 1995.
7. Ismael López Muñoz y Luis García Matilla: Historia de una Tuna. Ed. Santillana. Col. La Forja. Madrid 1962.
8. Josep Bertrán: Viaje al fin del mundo con la tuna y sin un duro. Col. Lerna literaria, Ed. Lerna, Barcelona 1997.
9. Javier Rivero Esteban "El moro": El tunante lagunero. Edita Tuna de derecho de la Universidad de la Laguna, 1997.
10. José Nieto Iglesias: ¿Qué es la Casa de la Troya? (testimonio del hijo de "Nietiño"). Ediciones Partenón, Madrid 1982. (Fot. Págs. Interesantes).
11. Domingo Rojas Cantera y Javier Iglesias Ramos. Canta la Tuna. Detritus. Santiago de Compostela 2000.
12. Mario Ramos e Guilhermino de Mattos. Em terras de Espanha. Coisas sobre a viagem do Orfeon e da Tuna Académica da Universidade de Coimbra. Ed. Lumen. Coimbra 1923.
13. Baldomero Cores Trasmonte. A tuna de Santiago. Fundación Caixa Galicia, 2001.
14. Lorenzo Nosvelli. I cento anni della tradizione mandolinistica vogherese nel 35º di attività della Società Mandolinistica Estudiantina Vogherese. Cooperativa Editoriale Oltrepo. Voghera 1983.
15. Joao Paulo Sousa. 10 Anos de Infantuna, contributo para a memoria de um fenómeno. Palimage Editores. Viseu 2002.
16. Temístocles Sánchez Moñino. Curioso oficio el de tuno, un hecho diferencial. ... y 29 historias más. Edición propia. Murcia 2003.

SALA B

MESA 1:

1. Partitura “Mazurca a mis amigos”, Eduardo Lucena, s.f. (siglo XIX).
2. Partituras “Capricho Andaluz”, “¡Duerme... Madre!” y “¡Mi Córdoba!” de C. Martínez Rücker, Sánchez Gama e Hijo Editores de Música, Córdoba.
3. Álbum 6 discos de pizarra del Real Centro Filarmónico Eduardo Lucena, Regal 1929.
4. A. Caballero Guadix, Rutas Románticas, apuntes de historia del Real Centro Filarmónico Eduardo Lucena, Imprenta de la casa de socorro-hospicio, Córdoba, 1930.
5. “Salutación a Cádiz” del Real Centro Filarmónico Eduardo Lucena en su presentación para los carnavales del año 1926, Imp. Y Pap. Moderna, Córdoba 1926.
6. Luis Palacios Bañuelos, Historia del Real Centro Filarmónico de Córdoba "Eduardo Lucena", coed. Caja Provincial de Ahorros de Córdoba y Cajasur, Córdoba, 1994.
7. Discos Tunas y Estudiantinas Cordobesas

Para os interessados, fica, então, a nota.

Notas sobre a Queima das Fitas


QUEIMA DAS FITAS, BREVE HISTORIAL

A Queima das Fitas, de acordo com a forma que hoje possui, só parece ter surgido em Coimbra a partir de 1919.

No entanto, os alicerces que lhe deram origem remontam a 1899, com a realização do Centenário da Sebenta que pretendia ser uma réplica dos centenários comemorados entre 1880 e 1898. A intenção destas festividades seria a de homenagear várias personalidades e acontecimentos. Mais tarde, celebra-se o enterro do Grau.

«O ponto comum destes centenários era a sua apresentação pública na forma de um cortejo, com fogo de artifício, sarau e touradas. Porém, estas formas de homenagem não eram as mais próprias, uma vez que deturpavam o verdadeiro significado das efemérides. Surge assim, a ideia da realização de um centenário humorístico, ridicularizando os até então feitos, tomando por base a sebenta, compilação dos apontamentos do professor. O Centenário da Sebenta passa a ter, assim, um âmbito critico de carácter geral e, ao mesmo tempo, particular, já que se protestava contra a exploração dos sebenteiros. A estrutura de tal manifestação confinou-se a cortejos alegóricos e a um sarau. Tratava-se agora de desenvolver esta ideia.
Nos anos seguintes, o 4.º ano jurídico organiza festas da mesma espécie e introduz um aspecto inovador: o queimar das fitas que se usavam nas pastas e que eram indicadoras da sua condição de pré-finalistas. A fita é uma consequência das pastas dos meados do século passado que tinham para prender as duas partes que a compõem, três laços de fita estreita da cor da Faculdade do utente, um de cada lado, ao meio das bordas da pasta. O queimar das fitas acabou por se transformar num acto simbólico cujo significado assenta no atingir um objectivo próximo: o término do curso.
Em 1905 realizou-se o Enterro do Grau, em consequência de uma reforma dos cursos universitários que mantinha os graus de Licenciado e Doutor e abolia o grau de Bacharel. Este facto levou a um festejo de estrutura idêntica aos anteriores. No entanto o Enterro do Grau é mais uma manifestação a ligar os festejos anteriores ao que viria a ser mais tarde a Queima das Fitas, porque pela primeira vez, se verificou a participação activa da população de Coimbra, começando a verificar-se que a Queima das Fitas era já uma festa de comunhão com a população da cidade, cuja iniciativa pertencia aos estudantes.
No ano de 1913 um episódio marcou a história das festividades académicas, quando no dia 27 de Maio, devido a um incidente motivado pela academia, um tenente da guarda ficou sem o boné.
Eivados da característica irreverência académica os estudantes gritavam constantemente: "olha o boné”. Devido à repercussão que o facto teve na época, este dia foi tornado, durante muitos anos, como o dia principal dos festejos.
Verificaram-se até 1919 alguns interregnos, condicionados pelas condições políticas, económicas e sociais da época como, por exemplo, a proclamação da República, e a 1.ª Grande Guerra Mundial.
Mas foi de facto neste ano, 1919 que as celebrações académicas começaram a adquirir a estrutura que conservam actualmente.

Pela primeira vez os finalistas de todas as faculdades celebraram em pleno a festa da Queima das Fitas, para além de se ter dado um passo importante para a sua sedimentação.»

(in Código da Praxe Académica de Coimbra, 1993)

Notas sobre as Latadas - Dados


AS LATADAS


As Latadas são uma das festividades académicas mais irreverentes e divertidas, marcando actualmente a iniciação dos caloiros à Praxe Académica. Neste cortejo, os caloiros vão vestidos com fantasias ao gosto dos doutores da praxe transportando normalmente cartazes de carácter crítico respeitantes à vida circum-escolar, política e social da nação e da comunidade internacional.
A partir dos anos 50 e 60 passam a realizar-se no início do ano lectivo e não no final como acontecia antes.

Após o fim do período de Luto Académico, em 1979 a Praxe Académica volta à actividade. É a partir desta data que se passa a realizar uma só Latada para todas as Faculdades. Anteriormente, até aos anos 50 e 60, faziam-se tantas Latadas quantas as Faculdades, mas o aumento significativo do número de estudantes levou a que se procedessem a alterações nas realizações das Latadas

As "Latadas" remontam ao século XIX quando os estudantes exprimiam ruidosamente a sua alegria pelo termo do ano lectivo - em Maio. Utilizavam para tanto todos os objectos que produzissem barulho, designadamente latas...

Durante os 3 primeiros dias que antecediam as férias de ponto ninguém na Alta
(Bairro Latino) tinha sossego. Das instituições académicas subsistentes foi das
que melhor testemunhou o longo processo evolutivo, porquanto chegou quase aos
nossos dias ligada simultaneamente à cerimónia de imposição de insígnias e à
iniciação dos caloiros (baptismo).
Como a “Queima” as “Latadas” representam
um modo de reconhecer a autenticidade das instituições e o poder político
decorrente da legitimidade saída de uma sociedade fortemente tradicionalista.»
(in A sociedade tradicional Académica Coimbrã de A.R. Lopes, s.d.,)

Analisemos o relato de Trindade Coelho para tentarmos compreender melhor a vivência académica do seu tempo:

«Ora foi na aula do Chaves, nem mais nem menos, que o Pássaro, rasgando uma
folha em branco da Novíssima Reforma Judiciária, fez no 4.º ano o programa das
latas, o célebre programa das latas, que é hoje raríssimo, e uma das peças
clássicas da boémia de Coimbra - tão afamado como o Palito Métrico! Apanhado, o
programa foi impresso; e impresso, não houve ninguém que o não comprasse no dia
seguinte, à Porta Férrea, por um vintém - pois que de mais a mais tinha
oportunidade: as aulas de Direito fechavam-se nesse dia, e à noite, como era da
tradição, a rapaziada tinha de sair pelas ruas de Coimbra - naquela
extraordinária inferneira chamada a Festa das Latas, em que cada um, incluindo
os novatos, que nesse dia ficam emancipados e já podem sair de noite sem
protecção, arrasta atrás de si as latas que pôde ir juntando durante o ano, ou
as que comprou na «feira das latas» aos garotos, que vendem uma banheira velha
por um pataco e três cântaros de «folha» por um vintém!
Essa é a tremenda
noite de Coimbra, em que ninguém prega olho - troça aos estudantes das outras
Faculdades, que ainda têm aulas no dia seguinte -, e que uma vez obrigou a fugir
não sei que inglês touriste, que berrava, de mala na mão, a correr para o
caminho-de-ferro:
- Doidos! Doidos! Doidos varridos!» Fim de citação.


Bibliografia: In Illo Tempore; Coelho, Trindade; Publicações Europa-América, Livros de Bolso, n.º 287; s.d.; pp. 14

Notas sobre as Origens da Universidade em Portugal


AS ORIGENS DA UNIVERSIDADE EM PORTUGAL



As Universidades surgiram em Portugal no Sec. XIII, pois nessa época o nosso país vivia um ambiente cultural e sócio-económico próprio.
Na altura era a Igreja que detinha todo o monopólio do ensino e do saber, mais ainda, cada vez mais sentia a necessidade, por ser universal, de que todos falassem a língua oficial desta: o Latim. Ora, só o podia falar quem o tivesse estudado. Deste modo os grandes mosteiros e catedrais mantinham escolas que aos poucos foram proliferando.

A mais antiga referência a estudantes portugueses aparece num documento de 1072 relativo à catedral de Braga, sendo que o mais antigo professor é mencionado num outro documento que data de 1088 e que dava pelo nome de Pedro Gramático.
D. Afonso Henriques teria ele também um amigo chamado João Peculiar que era mestre na escola da catedral de Coimbra sendo mais tarde um dos fundadores de Santa Cruz de Coimbra (1131).
Inicialmente virado para o clero, o ensino em breve se alargou para as gentes da emergente burguesia nascendo assim os centros de ensino, laicizando o saber.

A fim de não proliferarem “mestres” e alunos sem se exercer o mínimo controlo e, com o crescente número de mentores de uma multidão de alunos, a Igreja disciplinou o ensino e exigiu que os mestres possuíssem uma licença para ensinar (“Licentia Docendi”), daí o nome de “licenciado”.
Como este estudo se destinava quer ao clero quer aos leigos, para ser distinguido do ensino reservado apenas aos clérigos, passou-se a chamar de estudos gerais, sendo na base destes que nascem as Universidades. Universidade: palavra que tem origem latina “Universitas” que significa conjunto ou totalidade.

A Igreja, mediante o crescente aglomerado de mestres e alunos, uns do clero e outros não, cognominou esse conjunto de Universitas Scolarum et Magistrorum, sendo reconhecida primeiramente a de Paris [entre 1200 e 1231 (1215 segundo J. H. Saraiva)] e mais tarde a de Toulouse e Bolonha. (1229). Em Espanha temos Palença (1214-1216) e Salamanca (1230). Embora muitos apontem a Universidade belga de Louvaine (“Leuven”) como a primeira de todas, os registos apontam para a sua fundação em 1425-26 (in “Le Petit Larousse illustré” de 1995).

A consciência de que os tempos eram novos, de que se opunham à época precedente, gera uma consciência polémica que define alguns aspectos da nova mentalidade, da vontade de instaurar outras formas de educação e de vida: uma outra sociedade. É dentro deste movimento que os prelados portugueses superiores de algumas ricas comunidades eclesiásticas ( Alcobaça, Santa Cruz de Coimbra, S. Vicente de Lisboa, Santa Maria de Guimarães, entre outros ) dirigem uma petição ao Papa (1288) com o fim de que este os autorizasse a aplicar uma parte dos rendimentos na sustentação de um estudo geral em Lisboa, facilitando a formação de pessoal para a Igreja e evitando os perigos e despesas que a frequência dos estudos noutros países exigia.
O Papa Nicolau IV através da Bula STATU REGNI PORTUCALIAE (1290) confere então a Lisboa o tão ansiado estudo geral, sendo nesse mesmo ano confirmado o estudo, em Carta promulgada por El- Rei D. Dinis: “ Dada em Leiria a 1 de Março. Por mandado d´El - Rei a notou Afonso Martim. Era de 1328.” (1290).
Os estudos extramonacais começaram portanto com um atraso de muitas dezenas de anos em relação a outros países, tal deve segundo alguns estudiosos, quer no facto de a influência de Santa Cruz de Coimbra e de Alcobaça junto dos nossos reis, que julgava suficiente os centros de estudos existentes, suficientes para satisfazer as necessidades culturais da época, quer pela influência do ensino feito à margem da Igreja, nas sinagogas, onde estudaram muitos colaboradores dos primeiros monarcas.
Seja como for, está também nas causas deste atraso, o baixo desenvolvimento social e cultural, que levava muitos portugueses a irem estudar para outras paragens, D. Sancho I teria disposto de 400 morabitinos para pagar estudos de portugueses no estrangeiro. No entanto, mesmo com os estudos gerais em Lisboa, apenas os mais pobres por lá ficavam, pois quem tinha posses enviava seus filhos para o estrangeiro, como por exemplo para Montpelier (criada em 1289) , pois frequentar as universidades estrangeiras era muito mais prestigiante. Deste modo Lisboa e os seus estudos gerais limitou-se a ter uma função secundária ao serviço da Igreja e do Estado: para a primeira preparava religiosos, bons sabedores de Latim e para o segundo, criava letrados que eram encaminhados para a burocracia ou, à margem dela, exerciam a advocacia.


Nunca se chegou a construir um edifício próprio para a universidade como aconteceu em Coimbra sob mando de D. Dinis, não se sabendo por isso onde funcionou a primeira universidade portuguesa.
A Igreja continuava a possuir entre os seus membros os mais cultos da sociedade da época contudo, os estudantes começam a formar uma camada social à parte pela sua rebeldia e irreverência o que provocava desacatos com as autoridades militares e conflitos escolares com os cidadãos. Assim, a Universidade criou um "Foro Académico" que libertava os estudantes de responder em tribunal civil e desta forma separa os estudantes da população. Esta separação entre estudantes e demais sociedade está patente através da transferência da Universidade para Coimbra em 1308 e 1354 por ordem do Rei, umas vezes pela pressão popular, farta de zaragatas e de barulhos outras vezes, pela ameaça da burguesia cuja Universidade era o suporte ideológico e cultural.

Voltará a Lisboa em 1377 por vontade de D. Fernando, que alega que só com a Universidade em Lisboa poderá contratar mestres no estrangeiro pouco dados a viver na província longe do centro geopolítico do reino.
A influência das universidades na sociedade de então é, segundo alguns autores, mais importante do que nos é dado pensar; há quem afirme que a revolta dos concelhos contra D. Dinis ter tido como principal mentor um advogado de Beja; deste modo já não eram os simples vozeiros que defendiam as causas de justiça apoiados numa retórica pouco fundamentada mas sim verdadeiros doutos em Direito (ensinado nas universidades) que sabiam a lei e os processos mais intrínsecos das “démarches” judiciais.
A Universidade será mais tarde e finalmente implementada em Coimbra de onde nunca mais se desenraizou.
O estudante, demarca-se assim da população, constituindo uma classe que cada vez mais é prestigiada, distinta, até, pelo uso do Traje Académico, constituído pela batina e pela capa, cuja forma original sobrevive ainda no "Hábito Talar" dos actos de Doutoramento.


Os problemas e os distúrbios dos estudantes, o facto de a Universidade andar em bolandas de Coimbra para Lisboa e definitivamente para Coimbra, conotou o Traje como Coimbrão. E assim, Coimbra, a " Menina e Moça" do Mondego, tornou-se a “Mãe” de toda uma tradição aqui nascida e enraizada. Com a expansão das Universidades e a proliferação dos Institutos Politécnicos, as praxes são levadas aos quatros cantos da nossa "Lusitânia", como é o caso da vetusta "Ciuitas" de Viseu, capital da Beira Alta.
O estudante com o seu traje típico foi habituando a sociedade portuguesa, àquele indivíduo simultaneamente generoso, impertinente e sentimental. Criou-se quase uma lenda, um tipo social, a quem todas as audácias eram permitidas. As suas extravagâncias e boémias, todo um conjunto de usos e costumes que a tradição oral e escrita fixou e transmitiu, constituiu uma lei e uma moral à parte da sociedade: A Praxe Académica. É este tipo de estudante que se imortalizou e fez passar a tradição de geração em geração.


Celebrizou-se o estudante libertino da quadra popular, do canto amoroso, da saudade, do eternizar da mocidade, nos quais se contam Augusto Hilário, imortal estudante coimbrão que nasceu e morreu em Viseu e, que para melhor eternizar o canto e canção coimbrã, dotou o fado de lindos poemas e baladas de amor que contribuíram para o enriquecimento da nossa cultura, um símbolo da nossa Universalidade Lusa, que é o amor cantado e celebrado nas serenatas, deixando pairar no ar um nostálgico Sebastianismo, num eterno voltar às origens.

Texto adaptado de “História Concisa de Portugal” de J. Hermano Saraiva, “colecção saber” das publicações Europa-América

Notas sobre o Traje Académico - do Hábito Talar à Capa e Batina



Traje Académico, do Hábito Talar à Capa e Batina

Comummente conhecido como “Capa e Batina”, o traje académico representa tão somente uma feição contemporânea do “Hábito Talar”, indumentária clerical que existe desde a fundação da Universidade em Coimbra (Bula “STATU REGNI PORTUCALIAE” do Papa Nicolau IV), por D. Dinis “O Lavrador”(1279-1325) em 1290. Com efeito, desde sempre e durante a idade média a maioria dos escolares eram clérigos que trajavam conforme a sua condição e hierarquia.
Os Doutores, Mestres e Lentes distinguiam-se pelo uso do vestido talar de inspiração romano-clerical (loba e sotaina) e Becas coloridas segundo a moda reinante na corte, isto, além dos hábitos das ordens religiosas, num todo complementado pelo Capelo ou Murça e Barrete com borlas (semelhante ao usado pelos cónegos), ao qual se juntava o Anel e a Capa.
Os Escolares por seu lado vestem consoante a sua condição de civis ou eclesiásticos, sendo elementos mais característicos a Loba, a Sotaina e a Capa, que aliás acabam por prevalecer a partir do séc. XVI.
Com D. João III, na sua ordenança para os estudantes datada de 1539, podemos já falar em Traje Académico, onde o mesmo é rigorosamente definido (Loba, Sotaina, Capa com gola, Calções de talho liso, Botas ou borzeguins e Barrete redondo ou tricórnio). São no entanto inequívocas as influências sofridas da vizinha Espanha (Valladolid e Salamanca), nomeadamente nos cerimoniais académicos (de notar por exemplo que os cerimoniais de doutoramento em tudo se assemelham aos da ordenação dos Bispos), até porque as primeiras insígnias académicas eram as trazidas pelos escolares que estudavam em Paris, Bolonha ou Salamanca.
O Traje Académico oscilou sempre na sua composição em razão de muitos clérigos trajarem segundo a sua condição, ordem a que pertenciam e hierarquia que ocupavam ,etc.
Verificam-se diversas alterações no traje que ocorrem no séc. XVI, XVII e XVIII, sendo que o actual tem origem no séc. XIX com implementação da calça comprida, camisa e gravata e botins pretos (o calção, meia, sapato de fivela e cabeção apenas se mantêm nos cerimoniais de Doutoramento e Actos de Bacharel).
O actual traje, vulgo "capa e batina" é um corte com as antigas vestes talares, fruto do contexto republicano e anti-clerical vivido na época, substituindo as antigas paruras por um modelo assimilado, ou em tudo parecido, com as vestes burguesas. A capa, que incialmente estava previsto desaparecer, é mantida pro vontade exclusiva dos estudantes (pelo imaginário romântico masculino dos romances de capa e espada). O seu uso dissemina-se, gradualmente, a partir da década de 80 do séc. XIX, embora conviva com outros trajes equiparados e reconhecidos com trajes académicos (trajes militares ou o usado na Escola Agrária de Coimbra). Será só a partir de 2ª metade do séc. XX que a capa e batina assume o seu actual cariz transversal e nivelador em termos estéticos, até ao surgimento de novos panos (a partirde dos anos 80/90 do séc. XX).

Em 1911 o Governo da República decretou a extinção da obrigatoriedade do uso diário do traje, que se continuou a usar por pressão dos estudantes do Orfeão e Tuna de Coimbra e Porto, segundados pelso estudantes de Lisboa.


Só na década de 1957 o traje ganha sobriedade passando este a ficar (bem como tudo o relativo à Praxe) sob tutela do Conselho de Veteranos.
O Traje feminino surge pela mão das estudantes do T.E.U.C. que avançaram em 1951 com um modelo de Fato Saia-Casaco, pois até aí trajavam um modelo mais perto da tradição anglo-saxónica. A partir de 1953 predominaria o novo traje cuja divulgação em muito se deve ao surgimento do Coral de Letras e do Orfeon Misto.

Bibliografia: “Subsídio para o estudo genético-evolutivo do Hábito Talar na Universidade de Coimbra” de António Nunes, [in Revista “Via-Latina” – Ad Libitum, 1988/89.]

Notas sobre a Praxe Académica - Breve Resenha Contextual

A PRAXE ACADÉMICA


Por Praxe Académica entende-se os usos e costumes que, perpetuados entre os estudantes desta Universidade, adquiriram estatuto de tradição entre os estudantes do Ensino Superior.
Desta forma, a Praxe Académica engloba os ritos, usos protocolares, regras de conduta, simbologia e demais manifestações estudantis que, enraizadas e legalmente enquadradas, transmitem e manifestam uma dada identidade comunitária, vivida e posta em prática por quem nela se insere.
A palavra Praxe é, no entanto, extremamente recente sendo que esses usos e costumes tiveram a sua génese num conjunto de hábitos vivenciais normalizados entre os clérigos de ordens monásticas mais simples, nesse conjunto de escolares pobres e mendicantes que criaram um “modus vivendi” muito “sui generis”.
Com efeito, embora se aponte para o séc. XIV o início da Praxe Académica, temos conhecimento dela sob o nome de “Investidas”, termo utilizado a partir do séc. XVI. Dessas “Investidas”, constava um pouco de tudo: a tourada, a picaria, os insultos, a caçoada, o pagamento de patente dos novatos aos Veteranos, as troças, o canelão (pagamento de direitos pelo novato, que podia desembocar numas caneladas algo dolorosas para os caloiros).
Com estes ritos algo “ríspidos”, não é admiração encontrarmos pela primeira vez a palavra Praxe em 1863 (e de novo em 1872) ligada ao adjectivo “selvático” o que mostra a opinião da população no que respeitava a tais práticas.
A palavra Praxe toma o seu contexto actual com o desaparecimento desses ritos e alargamento do seu significado para além da estrita relação entre Veterano e Caloiro, passando a congregar todo um conjunto de actividades dos estudantes universitários fundada na tradição que, no desenrolar da sua história, tende a cristalizá-las em formas quase rituais.

Bibliografia: “Subsídio para o estudo genético-evolutivo do Hábito Talar na Universidade de Coimbra” de António Nunes, [in Revista “Via-Latina” – Ad Libitum, 1988/89.]